26.12.08

Horas Muertas. Momentos felices (II)

Hace unos dias, un miércoles, me pasaron cosas súper extrañas. A veces, todo me parece fantástico, la gente, la calle, la vida. Vi a un pirata retirado, y lo único que le quedaba era la pata de palo. Y al pasar por la catedral el mismísimo espíritu me silbó. Ya sabes, ese silbido que se les hecha a las chicas guapas. Son tonterías, quizás les de demasiada importancia, pero son momentos en los que me atrevo a decir que soy verdaderamente feliz. No porque me silben, o porque me alegre de tener mis dos piernas enteras. Si no porque es como dice mi madre, la felicidad no es material, es momentánea. El domingo después de mi cumpleaños, me paso algo mucho mejor que cualquier cumpleaños. Mi padre no estuvo en lo que debería haber sido mi cumpleaños con mi familia, asíque unos cuantos pastelillos, unas velas de 16 años y mucha ilusión bastaron para celebrar mi cumpleaños. Fue fantástico. Cada vez que lo recuerdo, me siento feliz, y agraciada. Recuerdo ver a mi madre entrar con la bandeja con 6 pastelitos, y mi padre ilusionado haciendo fotos. Otra cosa que me gusta mucho la leyenda de "las muñequitas quitapenas". Dicen que cada noche coges una muñequita, le cuentas tus penas y la pones debajo de la cama, y a la mañana siguiente la muñeca se habrá llevado las penas. Somos humanos, necesitamos creer.


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