Comienza un nuevo año. Para la sociedad occidental, un año nuevo, lo significa todo. Nueva vida, nuevos hábitos, pedimos suerte, salud, dinero, amor…Para mí, posiblemente también signifique otro periodo de tiempo lleno de posibilidades, con esperanzas y un largo etc. Pero hoy, 1 de enero de 2009, tengo la sensación de que nada ha cambiado. Al contrario. Muchos, o casi todos, pensaremos que el 1 de enero no tiene porque cambiar del 31 de diciembre, pero el 1 de enero, cuando empezamos el año, significa mucho para una sociedad tan supersticiosa como la nuestra. Procuramos hacerlo todo con el pie derecho primero, y pretendemos empezarlo bien, que el 1 sea perfecto.
Yo aquí, en mi pueblo, he celebrado como cada año la entrada del próximo. Siempre es lo mismo, aunque obviamente se diferencian, el uno, del anterior. Pero, si para colmo no tenia suficiente con mis episodios de depresión (una depresión irreal, claro, pero algún nombre le tendré que poner) donde tenia amigos y fiestas, aquí me encuentro en mi total soledad. Rodeada de personas donde ya ninguna cumple los 30. Si la adolescencia es un asco, ahora lo es más. Cambios de humor, odio hacia todo. Asqueamiento. En fin, ahora si se puede decir que este deprimida. Cualquier pensamiento de mi mente, se convierte en un autentico calvario. Estoy sola, y ahora mas que nunca. Me siento completamente vacía, sin ganas de nada. Me siento, ¿Cómo decirlo? ¡Ah si! Acorralada. ¿Por qué o quien? No lo se, de todas maneras se que si intento averiguarlo, puedo acabar muy mal. Aunque, cuando descubres al asesino, se acabo la pesadilla.
A mi alrededor veo como la gente se lo pasa bien, esta con sus amigos, hacen fotos, se van de fiesta. Pero a mi, aquí lo único que me queda es pensar que me llegaran tiempos mejores. Mientras tanto, rezo porque la humedad de este sitio no me rice el pelo. Me he enganchado por completo a la DS a pesar de que perfectamente podría leerme los dos lindos libros que me he traído.
No es esa sensación de “sobro”, no. Pero es algo parecido. Es pensar que qué hace una chica como yo, con unas personas como esas.
Es como si la gente quisiera decirte “eh! Mira nos lo estamos pasando bien, y tu allí”
No es nada malo, es buena intención, pero como ya dije, al igual que nosotros, los demás, también nos hacen daño. Pero este daño es diferente, este daño, te lo haces tu mismo pensando “eh! Yo debería estar ahí”.
Por cierto, tener la sensación de que lo que escribes no vale una mierda, también te hace sentir muy mal. Pero me convenzo a mi misma de que escribo para mí, no para los demás.
Feliz Año Nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario